jueves, 10 de noviembre de 2011

.................

¿Cómo lo consigues? ¿Cómo...? ¿Cómo estas siempre desde siempre?

¿Dónde están tus prisas cuando te necesito?

¡Quédate quieto verdugo!

Es la misma silla, la misma mesa,

la misma lámpara pero claramente distinto,

todo esta distinto en cuanto pasas.

¿Que nos haces? ¿Que le haces a las cosas?

¿Porque no contestas a nada y sigues fastidiando tanto?

¡Que asco! ¡Sí! ¡Lo sé! También justiciero pero terrorista,

también sabio,

no por ello te odio menos.

No te perdono tantas cosas ya que no volveremos a ser amigos,

no ya no, no hasta que encuentre el fallo en tus matemáticas

aunque sospecho que no hay, que no lo entendería,

que lo negaría como un maldito humano.

¡Serás vacilón! No te quedes ahí parado que te estoy esperando.

Veo que eres un caprichoso,

no te basta con todo el universo y ocuparlo con el tuyo,

también nuestras mentes y nuestros cuerpos.

¿Acaso dejas huellas para encontrar el camino de vuelta?

¿Dejas mas huellas a la vuelta?

No creo algo así de un profesor autodidacta, aunque...

¿Que mas da verdad?

Por mas que te hable como tantos otros,

 tu estarás imperturbable

en absoluta ataraxia.

Déjame al menos dormir,

dame aunque sea unas migajas de tu conocimiento,

déjame descansar por favor,

¡Déjame!.


Antonio Campano.

1 comentario: